Hace más de un año hice una entrada en mi blog para aquellos que compartían mi gusto por cierto juego de FB (que permanecerá sin ser nombrado en esta ocasión) titulada “La renuncia de don bTo”, donde explicaba el por qué de mis intenciones de abandonar el juego, al menos en mi cuenta principal. Creo que ha llegado el momento de hacer lo mismo, pero para la vida real.
Algunos de ustedes ya sabrán (es increíble la velocidad a la que se extienden estas notcias) que el miéroles pasado envié una carta a Junta Directiva de mi facultad (Ciencias Naturales y Matemática, para los perdidos) presentando oficialmente mi renuncia de caracter irrevocable a mi puesto de Profesor en la Escuela de Matemática a partir del 15 de febrero. Dicha carta fue vista en la sesión de Junta del día de ayer.
Aunque muchos han visto esta decisión como súbita, en realidad es una que ya había tomado desde antes del inicio del ciclo II del año pasado. De hecho, la única razón por la que no renuncié en ese entonces fue que había tenido la oportunidad de comenzar un proceso de cambio en la forma de enseñanza de la Programación para nuestras licenciaturas y no quería dejar a medias a aquellos alumnos que habían decidido acompañarme en el proceso. Creo que ellos entenderán ahora cuál es la verdadera respuesta para una pregunta muy directa y sincera que me hizo una de mis mejores alumnas cuando salimos con el grupo de Programación II a despedirnos del ciclo: “¿por qué nos invitó a este almuerzo?”
Gracias al programa Jóvenes Talento -del cual soy parte de la primera generación de estudiantes, al igual que Riquelmi Cardona- me dí cuenta de lo importante que es para el desarrollo de una sociedad el impulso de la Ciencia. Una de las grandes debilidades de nuestro país es que nuestro sistema educativo no está aún preparado para identificar, incentivar y orientar a aquellos que tienen aptitudes para entrar en el mundo científico. Y es precisamente ahí donde vi una oportunidad de incidir. Mi elección de la UES sobre otras ofertas de trabajo fue principalmente que es en dicha Universidad donde se puede alcanzar a la mayor parte de la población con deseos de estudiar, y no sólo a aquellos que tienen la oportunidad de pagar una universidad privada. Si bien soy matemático de corazón (y como buena parte de mi formación), mi pasión son las Ciencias de la Computación, y es por eso que decidí intentar impulsar un área que el país es prácticamente nula, ya que son muchas las carreras de computación desde el punto de vista de ingeniería, pero ninguna desde el punto de vista científico. Cuando entré en el 2006 mi principal objetivo era impulsar la Lic. de Ciencias de la Computación dentro de la Escuela de Matemática, su hábitat natural. Lastimosamente, aspectos como la falta de recursos y la falta de voluntad política, especialmente de aquellos que no entendieron el proyecto, hicieron que cinco años después la carrera aún no haya sido aprobada y dadas las circunstancias actuales de disponibilidad de plazas para mi departamento, no se ve una solución clara para los años venideros. Esto me deja no sólo en un departamento que en esencia es de servicio para las otras licenciaturas, sino que sin alumnos con quienes realizar investigación en mi área de interés. Esto, sobre todo, fue el aspecto determinante sobre mi decisión de abandonar la Universidad.
Sin embargo, creo que los últimos cinco años no fueron del todo en vano. Se impulsó un cambio significativo en Lógica Matemática, donde creo ahora se realiza un esfuerzo consciente y determinado por introducir a los alumnos a los métodos de demostración que serán sus herramientas básicas para el resto de su carrera. Espero (al fin) este año publicar el libro resultante de mi experiencia coordinando e impartiendo dicha materia. El último año se realizó un experimento que creo sirvió para mejorar la forma en que se enseña a Programar a alumnos de las carreras de la Escuela, enfocándose en aspectos útiles para su vida matemática y dejando a un lado aspectos puramente técnicos que no contribuían en su formación. Espero terminar de documentar dicha experiencia para que sea tomada en cuenta en la próxima versión del plan de estudio de las licenciaturas en Matemática y Estadística. Se impulsó el uso de Software Libre, especialmente del sistema operativo Linux, hasta el punto que, en conjunto con el acompañamiento de Carlos Rodríguez del Centro de Cómputo y luego con el aval de Karina Guardado, ahora está siendo utilizado por el personal administrativo y se encuentra ampliamente disponible a los alumnos en el Centro de Cómputo de la Facultad. Se impulsó, junto con Riquelmi y otros compañeros, el uso de Latex, el sistema de composición estándar de textos en el mundo científico. En estos últimos meses, he acompañado el esfuerzo de un buen grupo de profesores de la Escuela por incidir en la educación matemática en media y tercer ciclo a través del post-grado para profesores del sistema educativo nacional. Aunque dejo la Escuela, espero poder continuar debido a la gran importancia que veo de proyectos como este para el desarrollo nacional.
En retrospectiva, creo que hay situaciones que me hubiese gustado fueran diferentes en un ambiente que debiera ser puramente académico y que también influyeron en mi decisión de abandonar la Universidad. Creo que la Escuela tiene aún mucho trabajo por hacer en términos de unidad. Se cuenta con personas académicamente fuertes, pero lastimosamente muchas veces son los argumentos políticos, y no los académicos, los que rigen la vida universitaria. Existe una gran debilidad en términos de las sociedades estudiantiles, y no puedo hacer menos que hacer un llamado a los buenos alumnos de la Facultad a que se aseguren que a quienes eligen como dirigentes estudiantiles realmente representen los deseos e intereses de los estudiantes y no respondan únicamente a intereses particulares.
También en retrospectiva, fueron cinco años en compañía de grandes personas y grandes maestros con quienes pude compartir mi deseo por hacer de éste un mejor país y con quienes espero poder seguir colaborando en esa dirección. Agradezco su amistad y su apoyo en las iniciativas de cambio que intenté impulsar. También conocí y tuve el privilegio de dar clases a personas que tienen un gran potencial tanto como para desarrollo personal como para darle grandes aportes a nuestro país. Espero haberles transmitido un poco de mi entusiasmo y amor por la ciencia. Para mí fue un orgullo tenerlos como alumnos.
El año frente a mi aún se está moldeando. Estaré principalmente como consultor independiente (sí, eso significa trabajo en casa). No me desligaré del todo de la Escuela ya que espero continuar con el Post-grado para Profesores de Matemática de Educación Media y, de ser posible, regresar como Mentor en Jóvenes Talento (de donde me había alejado por cuestiones de tiempo). Pero sobre todo, regresaré a mis raíces, autoimponiéndome proyectos para intentar ser creativo. Mis compañeros saben que estaré disponible para acompañar cualquier iniciativa en pro del desarrollo de nuestro país. Mis alumnos debieran saber que estaré dispuesto a aportar en la medida de lo posible a continuar aportando a su desarrollo profesional.
Todo esto lo escribo no como excusa o explicación. Así como consideré oportuno en su tiempo anunciar las razones de mi abandono del juego de FB (un tema, que claramente era órdenes de magnitud menos significativo que éste), considero estas palabras como el cierre de una etapa de mi vida y el inicio de una nueva en la que creo debía entrar.